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Testimonio

En 1981, tuve un cambio radical en mi vida. Habiendo escuchado y leído en la Biblia, la Palabra de Dios, que no hay ninguna persona que no haya pecado en este mundo y como consecuencia de ello estar separado de Dios y destinado a una muerte eterna Rom 3:23, y reconociendo en un acto de honestidad que yo también había pecado y ofendido a Dios y a muchas personas con mis actos, que quise encontrar la forma de solucionar aquello. La Biblia misma me dio la respuesta a esa grande necesidad. Ninguna persona lo puede resolver por si sola, ya que es imposible tener una vida digna delante de Dios; sino que fue necesario que Dios proveyera de la única forma de conseguirlo, que una persona que no hubiera pecado pagara por el pecado de los demás , y esto sólo

era posible a través de Jesucristo quién sin cometer pecado, y en un acto de obediencia, fue a la cruz a pagar por los pecados confesados de todos aquellos que en Él creyera. Esto es la más grande muestra de amor de Dios por toda la humanidad Jn 3:16. Bastaba sólo con creer en este precioso Plan de Salvación de Dios por el hombre para así evitar la muerte y la condenación Rom 6:23.

Así que, decidí reconocer mis pecados delante de Dios, pidiéndole perdón por cada uno de ellos 1a Jn 1:9, y solicitándole que entrara en mi corazón Jn 5:24 y que guiara mi vida para siempre y así ser un verdadero hijo suyo Jn 1:12.

En 1981, tuve un cambio radical en mi vida. Habiendo escuchado y leído en la Biblia, la Palabra de Dios, que no hay ninguna persona que no haya pecado en este mundo y como consecuencia de ello estar separado de Dios y destinado a una muerte eterna Rom 3:23, y reconociendo en un acto de honestidad que yo también había pecado y ofendido a Dios y a muchas personas con mis actos, que quise encontrar la forma de solucionar aquello. La Biblia misma me dio la respuesta a esa grande necesidad. Ninguna persona lo puede resolver por si sola, ya que es imposible tener una vida digna delante de Dios; sino que fue necesario que Dios proveyera de la única forma de conseguirlo, que una persona que no hubiera pecado pagara por el pecado de los demás , y esto sólo era posible a través de Jesucristo quién sin cometer pecado, y en un acto de obediencia, fue a la cruz a pagar por los pecados confesados de todos aquellos que en Él creyera. Esto es la más grande muestra de amor de Dios por toda la humanidad Jn 3:16. Bastaba sólo con creer en este precioso Plan de Salvación de Dios por el hombre para así evitar la muerte y la condenación Rom 6:23.

Así que, decidí reconocer mis pecados delante de Dios, pidiéndole perdón por cada uno de ellos 1a Jn 1:9, y solicitándole que entrara en mi corazón Jn 5:24 y que guiara mi vida para siempre y así ser un verdadero hijo suyo Jn 1:12.

Yo le invito al momento de leer estas líneas que reflexione acerca de su vida, así cómo yo lo hice en su tiempo:

¿Ha estado viviendo cómo Dios espera que lo haga?

¿Sus decisiones han sido dirigidas por usted o por Dios?

¿Está cansado de luchar y no encontrar sentido a su vida?

¿Tiene temor de su futuro y de la muerte misma?

Quiero decirle que Dios le ama profundamente y está interesado en usted cómo nadie más lo puede estar. Es por eso que dispuso de este Plan maravilloso para ayudarle y salvarle, plan que no tiene ningún costo para nosotros pero para Él le costo la vida de su Hijo Jesucristo, su único Hijo. Reconózcase hoy mismo pecador y arrepiéntase de ello, pida perdón y acepte en su corazón, por fe, que Jesucristo vino al mundo a morir por usted y a pagar por sus pecados a fin de asegurarle un lugar junto a Dios.

 

¿Seguirá esperando más tiempo? ¿Quiere seguir luchando sólo? ¿Porqué no acercarse a Dios y aceptar ese gran regalo que nos ha dado en Jesucristo?

¡Hoy es el día de Salvación!

Con amor en Cristo,
César David Tamez Soto
Director

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